Son momentos de reflexión, de restablecer alianzas, compromisos y cumplir sueños. Cada niño escribe un deseo y a través de un acto simbólico como es la suelta de globos los dejamos ir a fin de que se cumplan. A lo largo del tiempo y de los diferentes grupos que han pasado los deseos son siempre los mismos. La gran necesidad de tener una mamá y un papá. De ser parte de una familia y muy querido por ellos. Ojalá podamos continuar cumpliendo siempre estos deseos genuinos y tan sencillos como el amor.